Bote de Farmacia siglo XVIII para Antimonio
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Bote de Farmacia siglo XVIII para Antimonio

DATACIÓN Siglo XVIII
MEDIDAS Diámetro boca: 9 cm / Altura: 24 cm 
ICONOGRAFÍA Escudo con corona y mistos
PRODUCCIÓN
Almazán (Soria)
 SERIE  Serie azul
 CATALOGACIÓN  Marzo de 2023 - Guillermo Gómez Modamio - Pieza de alto valor cultural
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Bote de farmacia llamado Albarelo datado en el siglo XVII

Bote de farmacia antiguo de origen español y atribuido a la cerámica antigua de Almazán.

La forma y decoración de estos albarelos está documentada en los estudios y publicaciones sobre la propia farmacia local de la villa de Almazán (Soria)

Color azul oscuro


Este bote de farmacia de cerámica de Almazán destaca por su buen estado de conservación y la belleza de su pintura en azul oscuro, con trazo suelto y delicado, la forma de escudo y corona se resuelve con trazo grueso y se adorna luego con trazo fino, a modo de relleno rayado en azul, con leves filamentos que adornan al exterior de la figura

El botamen antiguo de la farmacia de Almazán del XVII

En la localidad soriana de Almazán la producción de loza de farmacia fue muy abundante en los siglos XVII y XVIII. Reconocibles con una forma y decoración muy característica que los diferencia de cualquier otra botamen español contemporáneo. En estos botes en el interior del cuerpo de las aves se deja vacío una cartela circular en la cual el farmacéutico podía escribir el nombre de su contenido medicinal.
Este tipo de botamen, no realizado por encargo se destinaba a la venta a las numerosas farmacias civiles y locales de las villas y ciudades castellanas.
Decoración pintada a pincel en azul, de escudo pentagonal curvo, con el interior en reserva a modo de cartela para inscribir en él el contenido del bote, con corona de tres puntas con circulos punteados en los huecos, con una flor de lis esquemática en la parte inferior, y rodaeado por trazos esquemáticos que pueden reproducir los motivos geométricos conocidos como "de recortes" (típicos en la cerámica de Talavera). Marcas de torno en el solero.
Este bote para medicinas y sustancias farmaceúticas tiene idéntico tamaño, proporciones y decoración que otros atribuidos a Almazán. 
Destaca el escudo con espacio blanco en el centro a modo de cartela para inscribir en él el contenido del bote, y con corona cerrada rematada por penacho de "mistos". Estos tarros son de forma cilíndrica, fabricados a torno, con hombros redondeados, boca normalmente más estrecha que el pie, con labio ligeramente exvasado, para permitir el encaje de la tapadera.

El cuerpo presenta un ligero estrechamiento en el centro, para poderlo coger. La base presenta una fuerte carena o estrangulación del cuerpo que permite conformar el pie anular de apoyo más estrecho que la base. El interior estos botes son lisos y esmaltados, ya que se les solía aplicar el esmalte por inmersión, sujetándolos por el pie que queda libre de esmalte.

La boca con reborde permite aplicar diversos sistemas de tapadera, pergamino atado con cordel, tapa de madera, de cartón o frecuentemente de cerámica con asidero.

Bote de Farmacia etiquetado ANTIMONIO

En la parte posterior lleva adherida una antigua etiqueta escrita en castellano que dice Antimonio

 
El trisulfuro de antimonio (Sb2S3) rojo se encuentra de manera natural en el mineral estibina.

La estibina se menciona en el Liber de Gradibus, texto compilado por Constantino El Africano, quien introdujo el término antimonio.

Los primeros usos médicos del mineral (estibina) estuvieron condicionados por su insolubilidad.

El auge del trisulfuro de antimonio (Sb2S3) y otras sales a partir del siglo XVI se debe a Paracelso. En sus rudimentarios preparados destilaba trisulfuro de estibina (Sb2S3 junto a múltiples impurezas), recomendando los extractos obtenidos para tratar las afecciones de la piel, desde las úlceras cutáneas a la lepra (enfermedad de Hansen).

El uso medicinal del Antimonio Llegó a ser relativamente popular, siendo frecuentes las intoxicaciones, a veces mortales; hasta tal punto que el Parlamento de Francia (1566) prohibió su uso pero su uso continuo y se disolvía con vino una fracción del metal de la copa se disolvía en el ácido tartárico del vino. En ocasiones, la cantidad de tartrato de antimonio en el vino llegaba a ser tóxica, y no pocas veces mortal.

El tartrato de potasio y antimonio, popularizado como «tártaro emético» por los vómitos y sudoración provocada por una dosis de 65mg. La misma sudoración que provocaba hizo que se recomendase como febrífugo, indicación que persistió hasta la introducción de los primeros medicamentos antipiréticos a finales del siglo XIX.

Los denominados «polvos de la fiebre del doctor James», tal era su denominación, combinaban preparados de antimonio y mercurio. A pesar de su toxicidad, se emplearon contra la fiebre durante casi un siglo.

Posible bote de farmacia producido en Almazán (Soria)

 

Atribución errónea a Villafeliche:Varios botes con la misma serie decorativa están catalogados en el Museo de Artes Decorativas de Madrid, número de inventario CERES CE03971 . Aunque atribuidos a Villafeliche, consideramos que estos albarelos y orzas de farmacia y ela decoración de águilas bicéfalas y coronas con "mistos" debe atribuirse a Almazán y está relacionada con el conocido motivo de los "mistos". 

Antigüedad valiosa para colección. Siglo XVIII-  Loza de Almazán

Como puede comprobarse en esta pieza, la loza de Almazán a comienzo del siglo XVIII alcanzó la misma calidad artística y decorativa que la contemporánea loza de Talavera y Puente del Arzobispo. Influencias mutuas se establecieron entre Almazán y los talleres cerámicos toledanos. Mientras que Talavera abastecía a la corte de Madrid y grandes centros monásticos como el Escorial, Almazán, desde Soria, abastecía a los mercados locales de todo el Norte del Reino de Castilla

 

Buen estado de conservación, completos, sin roturas ni restauraciones, sin pelos. Todo original.

Conservado completo, con leves roces en los bordes, sin restauraciones. Las piezas mantiene la viveza de los colores y el fondo blanco es de buena calidad. 

La loza de Almazán es conocida por multitud de referencias históricas que ensalzan la abundancia y calidad de la loza fina elaborada en esta localidad junto al Duero. En el siglo XVII y XVIII producían en cantidad suficiente para abastecer de loza al entorno cercano y seguramente para comerciar en toda la región de la meseta norte castellana.

Catalogación elaborada por el historiador Guillermo Gómez Modamio  -   28/3/2023

Pieza histórica de la cerámica de Almazán Soria

Ficha técnica

Color
Azul Cobalto
Fondo
Blanco estannífero
Forma
Bote de farmacia
SIGLO
XVIII

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