Escenas azules con troncos paralelos

Serie Azul con influencia de Savona

Las cerámicas talaveranas decoradas en azul con técnica de claroscuro constituyen un numeroso conjunto que se desarrolló en convivencia con las producciones polícromas desde finales del siglo XVII hasta comienzo del XIX.

En estos diseños decorativos de la serie azul de Talavera es notable la influencia de las cerámicas italianas de la región de Liguria, cuyo centro productor de la ciudad de Savona tuvo gran influencia en el arte decorativo del Barroco.

Los motivos más usados son los temas mitológicos, cinegéticos, luchas de animales, paisajes con arquitectura, zoomorfos y heráldicos.

Una característica que define a esta serie es el particular tratamiento de los arboles que flanquean los paisajes los cuales tien copas superpuestas o escalonadas en tres pisos. Otros motivos muy comunes son las cenefas de hojas de acanto roleos vegetales.

Las forma más abundantes son los platos, fuentes ochavadas o circulares , especieros cuencos gallonados con pie de copa, jarras de bola, bacías de barbero en forma de concha, tinteros albarelos y orzas de farmacia.

Serie azul con arboles copas usperpuestas

El aumento progresivo de las importaciones de porcelanas blancas con decoración azul desde finales del siglo XVI y, principalmente, durante todo el XVII, tras la fundación de las correspondientes Compañías de Indias Orientales, provocó que en las manufacturas cerámicas europeas (Portugal, Holanda, Francia, Savona, etc.) se desarrollasen decoraciones con motivos pintados únicamente en claroscuro azul.

A finales del siglo XVII, las producciones de sólo en azul se adaptan a los cambios que se venían desarrollando desde mediados de siglo, y al igual que en las series conocidas como polícromas se desarrollan decoraciones de escenas de sentido paisajista, en plena consonancia con el efectismo barroco, y que tendrán una amplia difusión durante todo el siglo XVIII.


Se trata igualmente de escenas que tienen lugar al aire libre, sin apenas excepciones, dispuestas sobre una idea de suelo y rodeadas por elementos vegetales (a menudo desproporcionados) que las sitúan en un paisaje campestre: en estas series azules son los árboles de finos troncos paralelos y varias capas de fronda, también llamados árboles de copas superpuestas.

Los temas más habituales son los cinegéticos y animales, aunque también existen ejemplos con niños y otras figuras humanas, escenas religiosas y mitológicas, arquitecturas irreales derivadas de modelos herrerianos (que se pintaban con mayor detalle en las primeras series azules a finales del siglo XVII), motivos heráldicos, etc.,

Esta evolución de la serie azul, se trata de un cambio importante que no sólo tiene lugar en España (también en Francia, y con anterioridad había ocurrido en Italia), puesto que la cerámica empieza a ser vista como soporte para decoraciones pictóricas y se comienzan a elaborar repertorios que corren en paralelo a las corrientes pictóricas y que trascienden en cierta medida lo puramente decorativo, como por ejemplo se advierte en el desarrollo de la pintura de paisajes, de la que se toman algunos detalles como los árboles de tronco seco o nudoso del que han nacido otros más finos (como los que por ejemplo aparecen en los grabados de Esaias Van de Velde, las obras de Jan van Goyen, o en Jacob y el ganado de Labán de Murillo.


Como se ha indicado, el inicio de esta serie se suele situar en torno al último cuarto del siglo XVII, coincidiendo con el desarrollo casi paralelo de estas decoraciones en Savona (GÓNZALEZ ZAMORA, César, 2004, p. 187), y se extendería durante casi todo el siglo XVIII, puesto que puede aparecer combinada con algunos elementos propios de las modas alcoreñas. Se han establecido diferentes dataciones según una posible evolución en los elementos que acompañan estas escenas principales (GÓNZALEZ ZAMORA, César, 2004, p. 187-188).


En cuanto a las tipologías, no existen diferencias con respecto a las series policromas: se realizaron platos, salvillas, lebrillos, bacías, pilas bautismales, orzas, jarros, jarrones, escribanías, tablillas o vaseras, especieros, mancerinas, candeleros, etc., lo que contrasta con la monotonía de series anteriores, que salvo excepciones únicas, se limitaban a las piezas principales del servicio de mesa y del ajuar de cocina (platos, cuencos, orzas, jarros y especieros) aparecen descritas en la misma ficha como realizadas en Talavera.

BIBLIOGRAFÍA:
GÓNZALEZ ZAMORA, César: Talaveras. Antiqvaria, Madrid, 2004. (11.315).
PLEGUEZUELO HERNÁNDEZ, Alfonso, 1994: Talaveras en la Colección Carranza. Catálogo de la Exposición. Ayuntamiento de Talavera de la Reina. (6.654)

▷  Azul con árboles de copas

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