LOZA DE HARO

La ollería antigua de Haro

Citados como oficios de alcalleres,  y como ollerías, los alfareros de Haro están documentados desde final del siglo XIV. En el año 1491 se cita oficiales moros que hacen barro vidriado en las aljamas de Haro (Martínez Glera, 57:1994). Desde este origen morisco de producción de barros vidriados para consumo local se mantuvo una tradición alfarera hasta el siglo XVIII que parece no haber sido muy productiva ni extensa.

En el Catastro del Marqués de la Ensenada del año 1750 figuran únicamente 3 alfareros que seguían una larga tradición de fabricación de alfarería, que desde comienzo del siglo XVII contaba con algún tipo de organización gremial que perdura hasta el siglo XIX, llegando a un máximo de ocho hornos citados en 1769.

A pesar de noticias de viajeros y autoridades locales que hablan de la posibilidad de producir loza al estilo talaverano en esta localidad riojana los breves intentos fracasaron después de algunas pruebas y escasas producciones para el mercado local, por lo que  no consiguieron rentabilidad, debido a la falta de calidad en la producción y por la imposibilidad de competir en mercados alejados.

La Fábrica de Loza Fina San Carlos de Haro en La Rioja

Por la documentación y citas conservadas, la existencia de esta fábrica se debe al empeño del escultor y artesano Manuel de Ágreda con ayuda de socios capitalistas locales.

A final del siglo XVIII aparece la Fábrica de Loza fina San Carlos que es fruto de una serie de proyectos ilustrados destinados a mejora la calidad de los productos industriales españoles. La compañía se funda en el año 1784 por la asociación de Domingo Fernández Carrillo, Fernando Madariaga y Manuel de Ágreda. En la escritura de constitución se declara que estros tres socios, a pesar de no ser alfareros, tiene conocimiento de la posibilidad de que los recursos naturales de la región pueden usarse para fabricar "Talavera" y que el gobierno de  Carlos III quiere fomentar este tipo de industria. A pesar de las buenas intenciones iniciales, la fábrica nunca dio beneficios y finalmente es vendida en el año 1798 "la ya desaparecida fábrica de loza fina" sita en el barrio de la Cava" de la ciudad de Haro.

En la documentación recogida por Martínez Glera en 1991 se cita la expresión "de loza de esta villa" o "finas, fábrica de esta villa". Las piezas fabricadas en estos 13 años de producción fueron fuentes, medias fuentes, fuentes pequeñas, jarras, jícaras, orzas azules grandes, palanganas, platos y tazas, y otras citadas también como talaveras.

Esta fábrica no pervivió más de 13 años y sus dimensiones no eran muy extensas

En el año 1801 uno de los socios de la citada fábrica ya disuelta, Fernando de Madariaga solicitó al ayuntamiento madera para  construir la Fábrica de Loza imitada a la inglesa que no llegó a fructificar.

Información de Jovellanos sobre la calidad de la loza de Haro

 Ya en el siglo XIX, Jovellanos recoge en sus diarios de viajes el trabajo de los tinajeros, olleros y alfareros de Fuenmayor,​ Haro y Navarrete, y llega a citar a un ceramista que había conseguido imitar la loza inglesa de Bristol (SESEÑA 115:1997). Este ceramista fabricante de loza de Haro seguramente es una referencia al la conocida Fábrica de San Carlos que pudo visitas Gaspar Melchor de Jovellanos invitado en 1785 por la Real Sociedad Económica Riojano-Castellana de Amigos del País a recorrer pueblos, campos y monumentos, y dejó unas interesantes anotaciones sobre la región.  

Algunas de las obras de loza atribuidas a la fábrica de Haro en el siglo XVIII son el conocido como jarro de insaculación

El jarro de Haro, de cerámica vidriada, fechado en 1776, con la inscripción: SOI DELA BILLA De ARO, en el siglo XVIII se usaba como urna en las votaciones de los alcaldes de barrio. El procedimiento de voto de alcaldes consistía en meter en el jarro de dos asas unas bolas de barro cocido perforadas y dentro de estas la papeleta con el voto. Este jarro estuvo olvidado durante años hasta que actualmente es un símbolo oficial de la ciudad de Haro e incluso se otorga una réplica de cerámica en reconocimiento a personas o entidades que han sido relevantes por algún motivo para la ciudad cuyos habitantes son conocidos popularmente como "jarreros".   
 

El jarro de voto o insaculación de Haro, es de propiedad municipal y fechado en 1776, es prueba de la fabricación de loza en la Rioja en esos últimos años del siglo XVIII.

La botica de Santa María La real de Nájera

El edificio que ocupa el Museo formó parte del monasterio de Santa María la Real y estaba unido a él por un paso volado sobre la calle que los separa. Se construye en el siglo XVIII como palacio del Abad del monasterio. En la planta, baja se instala en 1785 la botica nueva, buena, bella botería de loza y vidrio y al parecer buen surtido de drogas, según descripción de Jovellanos (1795).

 Albarelos y orzas de cerámica d ela Farmacia de Santa MAría de la Real de Nájera. Atribuida a producción local de HAro en el siglo XVIII.

Esta  es la nota del Diario de viajes de Jovellanos al pasar por Haro en mayo de 1785:

Ateayer vimos alfarería; hay muchas en esta tierra. En Navarrete, en Fuenmayor y aquí se construyen tinajas, ollas, jarros, lebrillos o barreños y ademas piezas bastas, con vidriado verde o morado por dentro. La que vimos ayer hacia piezas de vajilla con baño blanco, pero bastísimo. Ayer nos llevó el corregidor a la de un tal Agueda o Ágreda, hombre que hizo varas pruebas para mejorar este arte y aún imitar la loza de Bristol, pero en general todo imperfecto... Mejor me parecieron unos botes de botica, de barro blanco, con alguna pintura azul y amarilla, todo bien unido y acabado.

Esta anotación de Jovellanos ha servido como argumentación precisa para atribuir la cerámica del botamen de Nájera a producción local de Haro. Esta colección completa fue comprada y se conserva en El Museo Cusí de Farmacia del Masnou (Barcelona). 

Restos de Alfar de los alfares de loza de Haro

Posibles restos de Alfar de la fábrica de loza de Haro en el siglo XVIII - Publicado en Redes Sociales (2025).


BIBLIOGRAFÍA:

CEGARRA PÉREZ, Joaquín (1991). Cien años de Muy Noble y Muy Leal Ciudad. Equipo harense de historia.  

MARTÍNEZ GLERA, Enrique (19941): La alfarería en La Rioja: (desde el siglo XVI al siglo XX). Logroño: Consejería de Cultura, Deportes y Juventud, 1994.  

SESEÑA, Natacha (1997): Cacharrería popular. La alfarería de basto en España. Madrid, Alianza Editorial.  

AAVV, (1952): Museo retrospectivo de farmacia y medicina de los laboratorios del norte de Espña, S.A 1952

 

▷  LOZA DE HARO【TALAVERA 16 】

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